domingo, 10 de abril de 2016

Ser o no ser offshore

“... La pobreza argumental, es sabido, suele ser hija de la mentira. Y éste es un caso ejemplar, porque, como sabe cualquier persona decente, la cuestión no es si el Sr.Macri fue propietario o director de empresas offshore. No es si tenerlas indeclaradas fue un pedido de su padre. No es esa fruslería de que se instalaban en Panamá para operar en Brasil. No es si Kagemusha o como se llamen esas empresas secretas tenían mucha o poca actividad. No es si sus cuentas eran chiquitas o insignificantes. No, definitivamente no. La cuestión –la única cuestión– es que el presidente de la Nación Argentina opera desde hace años y en secreto en las mismas cloacas financieras de ladrones, evasores, estafadores, corruptos y narcotraficantes de todo el planeta.
Que nadie se ilusione con que Macri vaya a renunciar por todo esto, en primer lugar porque no se lo va a permitir el enorme poder que lo colocó donde está y lo sostiene a como dé lugar. Y además porque uno ya sabe que hay cierto tipo de gente que no hace de la vergüenza un deber.
Por eso la tragedia argentina es hoy descomunal. Porque el cuadro se perfecciona día a día y hora a hora gracias al impresionante cerrojo que el sistema mentimediático (indigno ya de la palabra periodístico) está poniéndole a la responsabilidad presidencial. En sólo tres días, los diarios y la telebasura ya no hablan del escándalo, o apenas lo mencionan en pocas líneas, abajo y moderadito. Para ellos corrupción hay una sola y pertenece al pasado: la de los kirchneristas más cuestionados que están empezando a desfilar por tribunales al servicio del nuevo régimen...”

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