domingo, 10 de abril de 2016

Cinismo

Según la medición sobre pobreza que realiza mensualmente la Universidad Católica Argentina, hubo un fuerte empeoramiento en las condiciones de indigencia y pobreza durante el primer trimestre de 2016. La tasa de indigencia pasó de 5,3% a fines de 2015 a 6,9% en marzo de este año, lo cual en este caso daría cuenta de un aumento de por lo menos 350 mil personas en situación de indigencia (acumulando 2,3 millones de personas indigentes al final del tercer trimestre del año). En cuanto a la tasa de pobreza, esta habría pasado de 29% a fines de 2015, a 34,5% en marzo de este año; lo cual significa, de manera aproximada, 1,4 millón más de pobres (cerca de 13 millones de personas en situación de pobreza en total).
Sin embargo, el presidente Macri declaró que “me duele tomar alguna decisiones, pero es el camino de la verdad”, atribuyendo las medidas de su gobierno a la supuesta herencia recibida.
Pero pongamos en contexto los dichos. En septiembre del año pasado, asistiendo al anuncio semestral del aumento jubilatorio, la entonces Presidenta adelantó el aumento de pensiones, asignaciones y otros beneficios para los ciudadanos que, anualizados, significaban 110.000 millones de pesos más al bolsillo de la gente, la que obviamente la volcaría al consumo.
Los primeros anuncios de Macri fueron la devaluación del 50% del peso respecto del dólar, y la baja y/o quita de retenciones a las exportaciones cerealeras, a las mineras y a los autos de alta gama. Alrededor de 120.000 millones de pesos que dejaban de ingresar al Estado para beneficio de pocos empresarios.
Es momento de decir ¡basta de cinismo! Las medidas que se toman no están determinadas por fenómenos naturales ni sobrenaturales, son decisiones políticas. Devaluar, aumentar las tarifas de electricidad un 500%, del gas el 300% y del transporte el 100%, trae consecuencias para los que lo tienen que pagar, y están a la vista.
El programa económico que se mostró hasta ahora es el de un neoliberalismo clásico, que traducido a la vida cotidiana significa un ajuste ortodoxo. Es achicamiento de la inversión estatal a través de despidos masivos, supresión de programas sociales y discontinuidad de la inversión tecnológica o de punta. Es enfriamiento de la economía, caída del consumo y de la inversión, con la consiguiente cadena de despidos en el sector privado, pero con una transferencia enorme de recursos en favor de los sectores concentrados.
¿Es ese el camino de la verdad inexorable que define Mauricio Macri? No, es la decisión política de gobernar para los que más tienen, pero echándole la culpa de las decisiones al gobierno anterior...”

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