El Pais - España - 14/04/16
” Le dio la vuelta
por completo. Lo que parecía su día más difícil, la declaración
como imputada ante un juez, se convirtió en el regreso triunfal de
Cristina Fernández de Kirchner a la primera línea de la política
argentina. Fue una gran demostración de fuerza del kirchnerismo y un
desafío sin precedentes a la justicia. Miles de personas insultaban
al juez Claudio Bonadio a las puertas del juzgado mientras dentro él
tomaba declaración a la expresidenta por un presunto fraude al
Estado en una operación de compraventa de dólares. Y ella, en
cuanto terminó de declarar, organizó a las puertas del juzgado un
apoteósico mitin de regreso en el que se dibujó como una perseguida
política y se lanzó con enorme dureza contra la justicia, contra
los medios, y contra el Gobierno de Mauricio Macri mientras sus
fieles, enardecidos, cantaban "vamos a volver". Fernández
de Kirchner se coloca así como un referente claro de la oposición,
tal vez su líder en la sombra. Formalmente no tiene ningún cargo,
ni siquiera es parlamentaria. Pero nadie lo diría viendo su mitin.
A 100 días de dejar
el poder, la ex presidenta abandonó su refugio patagónico para
declarar ante un juez federal como sospechosa en una causa por fraude
contra el Estado. Pero no lo hizo sola. Miles de personas la
acompañaron hasta los tribunales federales en el barrio de Retiro,
de espaldas al Río de la Plata, y transformaron su declaración en
un acto de enorme contenido político. La última aparición de la
expresidenta fue el 9 de diciembre, minutos antes de dejar el poder.
"A las doce me convierto en calabaza", le dijo a los miles
que la despedían en Plaza de Mayo. Y desapareció. Se refugió en El
Calafate y se quedó en silencio. Pero el regreso ha sido tan
triunfal como la despedida y ha demostrado una vez su enorme
capacidad de movilización...”
No hay comentarios:
Publicar un comentario