1
agosto, 2017
Desde
que se conoció el nuevo padrón electoral un detalle se volvió
llamativo: en un 75% de
consultas aparece modificado el lugar usual de votación. Esto
podría deberse a una reorganización de datos, o
también a un plan del gobierno para que la baja participación
diluya los resultados catastróficos de las próximas elecciones.
Cuando
la semana pasada la Cámara Nacional Electoral habilitó el padrón
electoral 2017 para las PASO, un dato llamó la atención de los
votantes: de cada 10
consultas realizadas, entre 6 y 7 encontraban que votaban en
diferentes establecimientos educativos a los ordinarios. El
hecho de modificar los lugares habituales de votación es una
herramienta eficaz para disminuir la participación ciudadana en el
acto electoral y una manera efectiva de desligitimar una eventual
derrota.
La
modificación en los padrones nos recordó la denuncia realizada el
año pasado por la jueza Servini de Cubría. El 16 de julio de 2016,
a través la investigación “Reforma electoral y voto electrónico:
Servini de Cubría detectó
vulnerabilidades en sistemas informáticos y alerta sobre
adulteración de padrones“...
la jueza federal María Romilda Servini de Cubría, con competencia
electoral, solicitó un estudio del padrón a los informáticos del
Poder Judicial, quienes encontraron que carecía
de la seguridad informática apropiada, lo que derivó en que la
jueza alertara públicamente que “Puede haber una adulteración sin
que me dé cuenta, el sistema está dañado”
ya que la nueva
metodología posibilita que se realicen cambios en los registros sin
que la Justicia logre detectarlos a tiempo.
Servini
convocó a delegados de partidos políticos nacionales para
expresarles su preocupación ante la vulnerabilidad del sistema, ya
que un experto en informática y quienes tienen la clave o “password”
podrían realizar modificaciones que alterarían el resultado de los
comicios. “En la provincia de Buenos Aires -donde Servini de Cubría
cubrió transitoriamente una vacante- se
desconoce quiénes tienen las claves para acceder a los padrones“,
destacó la magistrada señalando además que, en jurisdicción
bonaerense, cuando reemplazó a Manuel Blanco (fallecido en setiembre
de 2014) “había
7.000.000 de novedades sin incluir en el padrón”
de esa provincia.
El
Consejo de la Magistratura, que fue el encargado de negociar la
implementación del nuevo sistema, fue también quien recepcionó el
informe de Servini de Cubría en el que que se detalla la
vulnerabilidad de los sistemas informáticos que albergaran los
padrones de los votantes, posibilitando la manipulación de los
listados. Recordemos que el
macrismo se hizo con el control del Consejo de la Magistratura
usurpando una banca que le correspondía al FPV por ser la primera
minoría de la Cámara.
Pero desde el macrismo, metieron al diputado Pablo Tonelli en la
banca del FPV a través de una maniobra pergreñada con Nicolás
Massot, quien realizó un “acuerdo parlamentario” con el PJ
disidente, el FAP y aliados massistas del Movimiento Popular Neuquino
presentándose como una “nueva minoría” introducida por Emilio
Monzó ante la Corte Suprema de Justicia.
La
jueza Servini de Cubría se convirtió abiertamente en un escollo
para los planes de Cambiemos y la puesta en marcha del proyecto de
reforma política que buscaba introducir el macrismo para aplicar el
voto electrónico en todo el país. Una vez caído el Voto
electrónico en el Congreso, y luego de informar al Consejo de la
Magistratura respecto a las vulnerabilidades detectadas en los
sistemas informáticos y alertara sobre adulteración de padrones, la
magistrada denunció aprietes y dio un paso al costado renunciando
como encargada judicial de las elecciones de la provincia de Buenos
Aires.
Antes
de abandonar el cargo Servini de Cubria dejó al descubierto la
intención del Gobierno: hacerse
con el juzgado que controla las elecciones en la provincia y que
nuclea al 37% del electorado, que finalmente quedó en manos del Juez
Culotta, otro egresado del Cardenal Newman y amigo personal de Macri,
de su abogado el Dr. Perez Chada y del Secretario Legal y Técnico
Pablo Cusellas, la oficina desde donde se articuló esta movida.
El
padrón de la provincia de Buenos Aires, con 11.867.979 electores,
representa el 37,01% del padrón nacional, por lo que el reciente
fallo de la Cámara convierte a Culotta en el nuevo poseedor del
Anillo Único y lo deja a cargo de las próximas elecciones de
octubre.
¿Quién
es Culotta?